Consejos para una buena relación con proveedores: MUCHO MÁS QUE PAGAR A TIEMPO

30 agosto, 2022 POR INTERFACTOR

Tanto o más importante que conseguir y mantener buenos clientes, es contar con buenos proveedores. De ellos depende, en gran parte, no sólo la calidad de lo que estás vendiendo, sino también el precio final de tu producto o servicio, el cumplimiento de plazos de entrega e incluso el funcionamiento, financiamiento y la administración interna de tu negocio.

Igual que una relación amorosa (o casi), cuando encuentras un buen proveedor es importante cultivar ese vínculo, cuidarlo y mantenerlo para que ambos se beneficien por más tiempo y en mejores términos. Contrario a lo que se podría pensar, el precio no es el principal factor por el que una PYME cambia a sus proveedores (aunque el costo del insumo o servicio siempre será relevante), sino el índice de satisfacción, y la explicación de esto es obvia: cuando tu proveedor falla, toda la cadena se viene abajo.

Sobre todo al principio, en las primeras etapas de tu negocio, es muy posible que no tengas mucha capacidad de elegir a los proveedores y tengas que adaptarte a lo que consigues, o a ciertas condiciones desfavorables. Pero una vez que tu PYME se estabiliza y comienzas a crecer, seleccionar y mantener buenos proveedores se vuelve indispensable (y más fácil, porque tu poder de negociación también aumenta).

En este punto será importante que tengas a mano alternativas en caso de emergencia. Aunque concentrar tus adquisiciones con menos proveedores mejorará tu capacidad de negociación por volumen, depender de un solo proveedor puede llevarte a un quiebre de stock repentino y al final resulta ser una apuesta demasiado arriesgada. La clave, como todo, estará en encontrar el equilibrio.

 

CONSEJOS:

  • Lo básico: cumple en tiempo y forma con los acuerdos y compromisos. Pagar lo acordado siempre dentro del plazo te garantizará un trato honesto y prioritario.
  • Igual que con tus clientes, debes tener gestos periódicos de fidelización con tus proveedores. Pregúntales su opinión de vez en cuando, invítalos a tus eventos, tengan reuniones presenciales cada cierto tiempo.
  • Involúcrate: recuerda que tu proveedor es una empresa igual que tú. La colaboración y el feedback positivo siempre vienen bien. Puedes compartirle ideas y proponer cambios en conjunto, para mejorar su calidad u optimizar su gestión, de la que ambos se verán beneficiados.
  • Siempre que sea posible, y sobre todo si tienes más de un proveedor para un mismo ítem, lleva a cabo evaluaciones en base a criterios básicos, como calidad, tiempos de entrega, precio, etc. Esto te permitirá, además de llevar un control interno, “premiar” a los que tengan mejor desempeño al momento de crecer y requerir aumentar tus insumos.
  • Al momento de elegir o negociar con proveedores, intenta involucrar transversalmente a las demás personas que conforman tu equipo de trabajo. Ellos pueden darte una visión o evaluación completamente distinta, y aportar con ideas e información crítica para una toma de decisiones acertada.

Y por último, recuerda que siempre puedes contar con Interfactor como tu proveedor de soluciones financieras, cuando necesites liquidez para tus compromisos o financiar tu crecimiento a largo plazo. No olvides que el proceso de selección y mantención de proveedores es continuo, irá cambiando y creciendo junto con tu empresa porque es parte esencial de tu negocio: ¡no lo descuides!